Decidir cuándo comenzar a cobrar el Seguro Social es una de las decisiones financieras más importantes que tomará un jubilado. Si bien la tentación de acceder a los fondos temprano es fuerte, la realidad matemática es clara: el momento de su reclamo dicta significativamente su poder adquisitivo a largo plazo.
Datos recientes de la Administración de la Seguridad Social (SSA) resaltan una brecha asombrosa entre quienes reclaman temprano y quienes esperan.
La brecha mensual: 62 vs 70
A diciembre de 2025, la disparidad en los controles mensuales promedio es profunda. En promedio, un beneficiario a partir de los 62 años recibe $1,424 por mes, mientras que un beneficiario a los 70 años recibe $2,275. Esto representa un aumento del 60 % en los ingresos mensuales simplemente por retrasar el reclamo.
Es importante señalar que este promedio para las personas de 70 años está ligeramente sesgado por personas que comenzaron a coleccionar mucho antes; por lo tanto, el aumento real de beneficios para quienes esperan estrictamente hasta los 70 años probablemente sea aún mayor.
La matemática de retrasar los beneficios
Para los estadounidenses nacidos en 1960 o después, la “plena edad de jubilación” es 67 años. El sistema de Seguridad Social utiliza esta edad como punto de referencia para calcular el monto de su beneficio permanente. La elección de una fecha de inicio diferente provoca ajustes importantes:
- Reclamando a los 62 años: Su beneficio mensual se reduce permanentemente en un 30%.
- Reclamación a los 70: Su beneficio mensual aumenta en un 24% por encima de su monto total de jubilación.
Un ejemplo práctico
Para visualizar el impacto, considere un trabajador cuyo beneficio de jubilación completo a los 67 años sería de $2,000 por mes:
– Si reclaman a los 62: Reciben $1,400 al mes.
– Si esperan hasta los 70: Reciben $2,480 por mes.
En este escenario, la diferencia entre comenzar temprano y esperar es un enorme aumento del 77% en el flujo de caja mensual.
Consideraciones estratégicas: ¿cuándo debería esperar?
Si bien las matemáticas favorecen la espera, la respuesta “correcta” depende de la salud, el estilo de vida y la estabilidad financiera del individuo.
El punto de equilibrio
Los expertos financieros señalan un “punto de equilibrio”: la edad en la que el dinero total acumulado recibido al esperar hasta los 70 supera el dinero total que se habría recaudado a partir de los 62. Este punto suele ocurrir cuando una persona tiene unos 80 años.
– Si esperas vivir hasta los 80 o 90 años, esperar es matemáticamente superior.
– Si los problemas de salud sugieren una esperanza de vida más corta, reclamar antes puede ser más práctico.
La trampa de la inversión
Un error común es creer que uno puede reclamar beneficios a los 62 años, invertir el dinero y obtener un rendimiento mayor que el aumento del Seguro Social. Sin embargo, los planificadores financieros advierten que se trata de una estrategia de alto riesgo. Los jubilados a menudo optan por carteras más conservadoras y de menor rendimiento para proteger sus ahorros, lo que dificulta “dejar atrás” los aumentos garantizados y ajustados a la inflación proporcionados por la SSA.
“Las matemáticas están de tu lado si esperas, pero menos del 10% de los jubilados esperan hasta los 70 años para obtener el beneficio máximo”. — Cody Schuiteboer, director ejecutivo de Best Interest Financial
Resumen
Elegir cuándo reclamar el Seguro Social es un equilibrio entre las necesidades inmediatas de efectivo y la seguridad financiera a largo plazo. Si bien esperar hasta los 70 años ofrece un ingreso mensual significativamente mayor, la decisión debe sopesarse en función de su salud personal, esperanza de vida y estrategia general de jubilación.


























