El mercado inmobiliario estadounidense ha sido una olla a presión durante años, con precios disparados y inventarios escasos. Ahora está surgiendo una nueva dinámica: las tasas hipotecarias están cayendo, pero los precios de las viviendas siguen siendo obstinadamente altos, lo que genera una feroz competencia entre los compradores. La última agenda inmobiliaria del presidente Trump puede empeorar esta tendencia, elevando potencialmente los costos para quienes intentan ingresar al mercado.

El riesgo de tipos artificialmente bajos

Actualmente, la tasa hipotecaria fija promedio a 30 años está cerca del 6%, una caída significativa impulsada por el impulso del presidente Trump para que Fannie Mae y Freddie Mac compraran hasta 200 mil millones de dólares en bonos hipotecarios. El objetivo es mantener bajos los costos de endeudamiento, lo que aumenta el poder adquisitivo de los compradores al reducir los pagos mensuales. Sin embargo, los expertos advierten que esta estrategia podría resultar contraproducente en un mercado que ya está limitado por la escasa oferta.

Es probable que el aumento de la demanda sin abordar la escasez fundamental de viviendas haga subir los precios. Incluso pequeñas disminuciones en las tasas hipotecarias pueden desencadenar aumentos de precios en tales condiciones, haciendo que la propiedad de vivienda sea menos accesible, no más. Los compradores primerizos pueden encontrarse pagando más por una propiedad, incluso cuando sus costos de financiamiento disminuyen.

Restringir a los inversores: otra capa de complejidad

El presidente Trump también propuso limitar la capacidad de los grandes inversores para comprar viviendas unifamiliares, con el objetivo de hacer que las viviendas sean más asequibles para las familias. La idea es desviar las propiedades de las corporaciones y devolverlas a manos de compradores individuales.

Sin embargo, los expertos inmobiliarios se muestran escépticos. Sin aumentar la oferta de viviendas, es poco probable que estas intervenciones del lado de la demanda bajen los precios y, en cambio, pueden intensificar la competencia por el número limitado de viviendas iniciales disponibles. Reuters informa que el plan puede simplemente hacer que el mercado sea más desafiante para quienes compran por primera vez.

El resultado final

Para quienes buscan comprar su primera vivienda, la situación actual presenta una paradoja: las tasas hipotecarias más bajas se ven compensadas por precios más altos y una intensa competencia. La asequibilidad no se trata sólo de financiación; se trata de una interacción compleja de política, políticas, restricciones de oferta y dinámica de mercado. El plan de Trump puede simplificar la compra de viviendas, pero también puede hacerlo más complicado.