Una gran tormenta invernal se aproxima a una gran parte de los Estados Unidos y podría afectar a millones de personas. No se trata sólo de días de nieve; El frío extremo combinado con fallas en la infraestructura puede convertirse rápidamente en una crisis potencialmente mortal. Si bien muchas regiones están acostumbradas a inviernos duros, incluso las zonas con climas templados son vulnerables a cortes de energía, tuberías congeladas y carreteras intransitables. La clave para la seguridad no es capear la tormenta, sino prepararse para ella.

Esto no es un simulacro. Los desastres recientes, como las 41 muertes durante la tormenta de nieve de 2022 en Buffalo, Nueva York, demuestran que la falta de preparación puede ser fatal. Incluso las tormentas aparentemente menores pueden abrumar a comunidades no preparadas, como se ve en lugares como Portland, Oregon, donde incluso una pulgada de nieve puede causar caos. La realidad es que las redes eléctricas y los servicios de emergencia pueden verse sobrecargados, dejando a las personas responsables de su propia supervivencia durante días.

Preparativos esenciales: energía, agua y calor

El primer paso es aceptar la posibilidad de cortes prolongados. El líder de preparación del Servicio Meteorológico Nacional (NWS), Charlie Woodrum, enfatiza la necesidad de planificar la pérdida de energía y agua, ya sea por tuberías congeladas o fallas en el sistema. Esto significa asegurar los suministros esenciales antes de que llegue la tormenta.

Seguridad del agua: El agua potable es la prioridad inmediata. Mantenga al menos un galón por persona por día para agua potable y saneamiento. Considere almacenar un suministro para una semana y tenga métodos de purificación disponibles: lejía doméstica (siga las pautas de la EPA) o un filtro de agua de calidad (como la botella de acero inoxidable Clearly Filtered) son opciones viables. Llenar la bañera con agua con antelación también es un paso práctico. Nunca confíes en la nieve derretida para beber agua sin purificarla, ya que contiene contaminantes atmosféricos.

Abrigarse: El poder de la lana: La ropa abrigada es fundamental y la mejor capa base es la lana. Regula la temperatura de manera efectiva y puede usarse durante días sin resultar insalubre, una gran ventaja durante apagones prolongados. Las capas son clave; el aire atrapado proporciona aislamiento adicional.

Mitones de trabajo sobre guantes: Cuando la actividad al aire libre es inevitable, los mitones brindan una calidez superior a los guantes. Los guantes Kinco ofrecen un equilibrio entre funcionalidad y protección, esenciales para tareas como palear o despejar un camino.

No desperdicies dinero en trucos: La ropa calentada consume energía que quizás no tengas. Los raspadores de hielo de emergencia son innecesarios si no vives en una zona de nieve. La prioridad es la supervivencia central, no la conveniencia.

Soluciones energéticas: de bancos a generadores (y qué evitar)

Cuando falla la red, las fuentes de energía confiables son esenciales.

  • Bancos de energía: Los bancos de energía de iones de litio (Jackery es una marca recomendada) pueden mantener en funcionamiento los dispositivos esenciales. Opte por la calidad en lugar de opciones baratas.
  • Generadores (con extrema precaución): Los generadores a gas (Westinghouse de 4000 vatios) pueden alimentar calentadores, pero nunca los opere en interiores o en espacios cerrados debido al riesgo de envenenamiento por monóxido de carbono. Opere al aire libre al menos a 20 pies de la casa.
  • Evita los calentadores de queroseno: Si bien no requieren electricidad, consumen oxígeno y liberan monóxido de carbono, lo que los convierte en una opción de último recurso sólo si están adecuadamente ventilados.

Otros elementos esenciales: herramientas y seguridad

  • Linternas: Los modelos resistentes al agua como el Arkfeld Pro son confiables. Las velas son un respaldo, pero requieren precaución.
  • Arrancador auxiliar: Un arrancador auxiliar portátil (Noco o Gooloo) puede reactivar la batería de un automóvil débil y proporcionar calor si se queda varado. Nunca conduzca un automóvil en un espacio cerrado debido al riesgo de monóxido de carbono.
  • Palas: Una pala básica es fundamental para despejar caminos, pero evita sobreesfuerzos. Los ataques cardíacos relacionados con palear son un riesgo real.
  • Refrigeradores: Contraintuitivamente, los refrigeradores pueden mantener fríos los productos perecederos al aire libre si se corta la electricidad.

Conclusión: la planificación evita el pánico

Las tormentas invernales extremas no son sólo fenómenos meteorológicos; son escenarios de supervivencia. La mejor preparación no pasa por el lujo, sino por cubrir las necesidades esenciales: agua, calor y energía. El exceso de confianza es tan peligroso como la ignorancia. Tomar medidas proactivas ahora puede significar la diferencia entre un inconveniente manejable y una crisis que ponga en peligro la vida.