El seguro es un mecanismo de redistribución del riesgo. Distribuye el riesgo de pérdidas catastróficas. Como resultado, las personas enfrentan un impacto financiero mucho menor como resultado de un accidente.

A cambio de un pago fijo, llamado prima, la compañía de seguros se compromete a reembolsar una determinada cantidad si ocurre un evento cubierto. Este monto se paga al asegurado o beneficiario designado. La característica principal aquí es compartir riesgos. Al reunir las contribuciones de muchos asegurados, las compañías de seguros absorben shocks lo suficientemente grandes como para llevar a la quiebra a un individuo.

Este modelo funciona porque la mayoría de las personas no experimentan pérdidas al mismo tiempo. Las matemáticas se basan en probabilidades. Las compañías de seguros establecen primas para calcular la probabilidad de un reclamo y garantizar que haya suficiente capital en el fondo común para cubrir el reclamo.

Las tarifas grupales son comunes. Los empleadores suelen contratar compañías de seguros para ofrecer tarifas especiales a sus empleados. Esto reduce los costos administrativos y aprovecha el perfil de riesgo colectivo del grupo.

La historia muestra que esta lógica es vieja. El seguro marítimo es la forma más antigua. Antiguamente se empezó con la financiación para los armadores. Estos préstamos sólo podrán reembolsarse cuando el barco haya completado su viaje de forma segura. Si el barco se hunde, la deuda desaparece. Esta costumbre se estableció oficialmente en la Europa medieval.

Siguieron otros tipos. El seguro contra incendios apareció en el siglo XVII. Esto corresponde a la densificación de los centros urbanos. El siglo XIX trajo la industrialización. Esto aumentó la popularidad de los seguros distintos de los de vida. Hoy en día puedes asegurar casi cualquier cosa. Hogares. Empresas. Vehículos de motor. Mercancías en tránsito.

El sistema tiene limitaciones. No cubre todos los eventos posibles. Sólo están cubiertos los riesgos mencionados en el seguro. Las exclusiones son comunes. El seguro con deducible alto devuelve parte del riesgo al asegurado en forma de primas de seguro más bajas.

“Al aunar los intereses financieros y los riesgos de muchos asegurados, las compañías de seguros pueden tolerar las pérdidas más fácilmente que las personas no aseguradas.”

Existen sucursales especializadas para necesidades específicas. El seguro contra accidentes cubre la responsabilidad. Seguro de salud soluciona los gastos médicos. El seguro de vida protege a sus dependientes después de su muerte. Cada tipo utiliza los mismos principios básicos de asignación de riesgos.

La alternativa es clara. Continuar pagando primas. Nunca podrás hacer un reclamo. O podría estar pagando primas durante años y no recibir nada. El valor está en prevenir pérdidas catastróficas, no en acumular valor.

Algunos riesgos no se pueden asegurar. El riesgo moral se produce cuando el asegurado asume un riesgo importante por estar cubierto. La selección adversa ocurre cuando las personas con mayor riesgo tienen más probabilidades de contratar un seguro. Las compañías de seguros abordan estos problemas con coberturas, deducibles y exclusiones.

La evolución continúa. Surgen nuevos riesgos. Ciberataques. Impacto del cambio climático. Las aseguradoras se adaptan ajustando sus modelos y precios. Nuestra filosofía central sigue siendo la misma. Compartamos la carga. Prevenir la destrucción total.