Estados Unidos está preparado para reanudar misiones tripuladas más allá de la órbita terrestre por primera vez en más de cinco décadas, con el lanzamiento de Artemis II. Esta misión no es simplemente un logro técnico; representa un paso significativo hacia una representación más amplia en la exploración espacial, presentando a la primera mujer, la primera persona de color y el primer astronauta no estadounidense en viajar al entorno lunar.

La selección de la tripulación, anunciada en 2020, fue descrita por el entonces administrador de la NASA, Bill Nelson, como “la tripulación de la humanidad”, lo que refleja un esfuerzo deliberado por encarnar la diversidad en un campo históricamente dominado por un grupo demográfico reducido. Esta misión no se trata sólo de llegar a la Luna; se trata de quién puede ir y qué significa eso.

El lanzamiento está previsto para el 1 de abril. Aproximadamente ocho minutos después del despegue, la nave espacial Orion entrará en el espacio y realizará una órbita terrestre antes de comenzar su trayectoria lunar. La nave espacial se acercará entre 6.450 y 9.650 kilómetros de la superficie lunar antes de regresar para un aterrizaje. La duración de diez días de la misión será fundamental para evaluar los sistemas operativos y de soporte vital de Orion, un paso clave hacia el objetivo de la NASA de devolver humanos a la superficie lunar para 2028.

La tripulación Artemis II: una nueva generación de exploradores

La tripulación de cuatro personas aporta una gran experiencia en aviación militar, ingeniería y vuelos espaciales de larga duración. Su experiencia combinada será esencial para una misión que sirve como banco de pruebas crucial para futuros viajes al espacio profundo, incluidas eventuales misiones a Marte.

Reid Wiseman: Comandante

Reid Wiseman, veterano de 27 años de la Marina de los EE. UU. y piloto de pruebas condecorado, dirigirá Artemis II. Su experiencia incluye una licenciatura en ingeniería de sistemas informáticos, una maestría en ingeniería de sistemas y formación especializada en sistemas espaciales. En 2014, pasó 165 días en la Estación Espacial Internacional (ISS) como ingeniero de vuelo, acumulando más de 13 horas en caminatas espaciales y participando en cientos de experimentos científicos.

Wiseman considera que su mayor desafío personal es la paternidad soltera, resaltando el lado humano incluso de las profesiones técnicamente más exigentes.

Victor J. Glover: Piloto

Victor Glover, la primera persona negra en viajar al espacio profundo, es un aviador naval probado en combate con más de 3.500 horas de vuelo en 40 tipos de aviones. Voló 24 misiones de combate y más de 400 aterrizajes en portaaviones. Seleccionado como astronauta de la NASA en 2013, Glover pilotó SpaceX Crew-1 en 2020, pasó 168 días en la ISS y realizó cuatro caminatas espaciales. Su papel en Artemis II es un momento histórico para la representación en la exploración espacial.

Christina Koch: especialista en misiones

Christina Koch es ingeniera eléctrica y física con amplia experiencia en entornos extremos. Tiene varios títulos de la Universidad Estatal de Carolina del Norte y trabajó en el Centro de Vuelos Espaciales Goddard de la NASA, el Programa Antártico de EE. UU. y la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica. Koch tiene el récord del vuelo espacial más largo realizado por una mujer, pasando 328 días consecutivos en la ISS, incluidas seis caminatas espaciales que suman un total de más de 42 horas de actividad extravehicular. Sus contribuciones científicas abarcan la robótica, la bioimpresión y la ciencia de materiales.

Jeremy Hansen: Especialista de misión

Jeremy Hansen, el primer canadiense en viajar a la Luna, aporta experiencia en aviación militar y física. Ex piloto de combate CF-18, se desempeñó como CapCom en Mission Control y participó en misiones analógicas que simulaban condiciones extremas, incluidas estancias submarinas en el hábitat NEEMO. También dirigió una clase de astronautas de la NASA, supervisando su entrenamiento.


La misión Artemis II representa no sólo una hazaña técnica sino un cambio deliberado hacia la inclusión en la exploración espacial. Es un testimonio de la idea de que el futuro de los viajes espaciales es uno en el que la diversidad de la humanidad se refleja entre aquellos que buscan las estrellas. El éxito de esta misión será un paso fundamental hacia los objetivos a largo plazo de la NASA, incluidas las misiones tripuladas a Marte y el establecimiento de una presencia lunar sostenible.